Escondí mis peluches por varias semanas. No podía verlos. Sé que suena a locura, pero...simplemente no podía verlos; ellos si sabían lo que yo había hecho. jajaja Es un poco patético y hasta ridículo, pero...solía hablarles :S plop! jeje Pero no estoy loco de remate, solo un poquito...xD
Muchos se preguntarán qué hice con el dinero. Jaja, pos muy buena pregunta. Lo que hice fue gastármelo en un "bonotransporte". Estaba invirtiendo! E hice un sólo gasto para empezar a movilizarme por la zona. Asi que fui al estanco y me compre mi Abono Joven para irme a cualquier parte de Madrid. Me iría a ver a mis clientes en bus, o en metro o en tren...realmente me lo tomaba en serio.
La segunda vez que quedé fue con un tío de 23 años, de suecia, también me dio 40€...pero me dolió menos ya que era guapo, muy guapo. Esto me hizo reflexionar un poco...y pensar...en mi edad para el oficio. En lo que pensarían de mí...Pero no me importaba lo que pudiesen pensar. Yo había dejado de creer en las personas, no me interesaba lo que pensaban o sentían, sólo me importaba...el dinero y la diversión.
La idea del chico de mis sueños había desaparecido...ya no creía en esa religión; nunca más. Y por eso dejé de esperarlo, porque no estuvo cuando tuvo que estar. Ese deseo de furia y evasión, típico romanticista, se apoderó de mí. Y por eso no me importó ser un scort.
Ya no sentía. Me había vuelto un poco inhumano. Estaba en decadencia.
No había punto de comparación entre el chavalito que vivió durante un tiempo en latinoamérica, y el pibe en el que se estaba convirtiendo.
La verdad que las edades de mis clientes eran variadas: 20, 24,25,27,28 hasta los sesenta y pico. Las zonas a las que iba eran diversas...y para mí era como hacer turismo ^_^ y me encantaba tomar fotos a la ciudad, los monumentos, los parques! Me acuerdo que era la época de mi cámara y yo (y mi abono claro) y me iba a Parla, a Madrid centro, o a Pozuelo...vaya, zonas de Madrid del extrarradio, y tb del centro. Así me conocí Madrid, jeje, y es algo que no me causa tristeza, más bien....risa.
Ya no me pagaban 40€, sino 50€, 70€ o hasta incluso 90€ en casos excepcionales. Me había convertido en todo un scort.
Con el dinero me compraba lentillas de colores, ropa de marca, un montón de chucherías, hasta me compraba mis propios libros que me mandaban a leer en el bachillerato, no tenía que pedirle dinero a mi madre. Cada vez que le pedía dinero...siempre se molestaba y me los daba a regañadientes.
Todo esto cambió mi vida radicalmente. Se podría decir que tuve una doble vida...Sin embargo, sentía algo de nostalgia por mi pasado "ingenuo". Pero no podía permitirmelo. No podía mirar al pasado. No debía hacerlo. Tenía que evitarlo; porque en caso contrario...extrañaría a mis "amigos", extrañaría mi patria, extrañaría hasta incluso a mi cariñosa, atolondrada pero voluble madre, y no quería nada de eso.
Os conté que cuando tenía 17 años la verdad acerca de mi madre y Janet se desveló?...o mejor dicho...la desvelé? Os lo diré: les tendí una trampa. Sólo tuve que decirle a Janet por MSN..."LO SE TODO"...para que me diga lo que estaba sucediendo. Pero menuda sorpresa que me llevé. No sólo me enteré que lo que había pasado entre mi madre y ella era cierto; sino que...ahora eran novias, o cibernovias....como sea.
No odio a mi madre por eso...pero odio la mentira. Ni me lo contó, ni me dijo la verdad. Ahora, claro, con el paso del tiempo ya me lo ha contado todo, pero...no me creo todo lo que ella dice. Y es que cuando alguien miente...nunca sabes cuando lo va a volver a hacer; es como la infidelidad.
Cuando cumplí los 18 años la pasé bien. EStaba mi abuela conmigo! Para mí era como mi mayor regalo, mi abuelita ^_^ Siempre he sido su engreído...pero últimamente está un poco diferente conmigo, creo que ya sabe que soy gay...en fin.
Bueno, por otro lado...en los estudios me iba bien. Aprobé el primer curso de bachillerato...aunque me quedaron un par de asignaturas pendientes para septiembre...que luego las aprobaría claro ^_^
Pero seguía "trabajando"...Hubo uno en especial...que me hizo...pensar mucho en mi situación y en la de los demás jóvenes.
Era un cliente con el que quedé dos veces en un día. Uno en la tarde, y otro en la noche. Realmente era guapo, era extranjero y sólo iba a Madrid para trabajar. Era australiano y le encantaba surfear, tenía muchas fotos suyas con su tabla! Hablábamos en inglés, claro...Yo tenía un nivel intermedio...pero lográbamos entendernos.
Bueno me voy al punto: tras haber quedado con él por la tarde, yo ya staba en mi casa...encendí el ordenador y me fui a duxarme...Cuando volví, él me había escrito un mensaje instantáneo, en el que me decía que me pagaría el doble por pasar la noche entera. Obviamente acepté la propuesta.
Me fui al centro de mi ciudad a comprarme ropa nueva, llegue a casa, me duxé otra vez...bueno, hice el ritual este de las cremas y los aceites xD y la lavativa, importantísima en los pasivos! xD LOL Era sábado por la noche en Madrid: la gente o vuelve de trabajar o está empezando a irse de fiesta, o como aquí se suele decir: de marcha!
Yo estaba muy bien vestido, olía bien, estaba escuchando música en mi mp3, mascaba un chicle de fresa en mi boca...caminaba al ritmo de la música pensando en que tendría más dinero al día siguiente...bueno, también pensaba en el exámen de latín que tenía el lunes...pero era sábado! así que no me preocupé lo suficiente.
Metro de Madrid, se abren la puertas del metro de la línea 10, un conglomerado de gente con traje sale de los vagones. Automáticamente entra otro conglomerado de gente joven, muy arreglada, grupos de amigos, garrulos, pijas, frikis, emos, siniestros, whatever...y yo.
Entonces yo estaba sentado en uno de los asientos del tren...viendo a toda la juventud...viendo como se divertían con su grupo de amigos, riéndose, gastándose paridas, bromas...Por un momento los envidié...pero...ya sabía que no podría permitirme mirar hacia atrás, si no todo se derrumbaría. Veía como bajaban en cada parada: Plaza España, Gran vía, Tribunal, Alonso Martínez! zonas céntricas de Madrid, las más chik...hasta que de repente...me encontré sentado, yo sólo...sólo habían unos cuantos adultos, personas mayores durmiéndose....cabeceando, abuelos leyendo sus periódicos acerca de política...pf...qué cambio!
En realidad uno nunca sabe...pero...me acuerdo que no paraba de preguntarme...si...habría alguna posibilidad de...saber...si al menos hubo alguna persona parecida a mí durante todo ese trayecto...Nada más eso.
En fin. Llegué a mi destino. Me recibió él, australiano. Solitario pero con dinero. Amable y sexy. Comimos en casa. Ordenó comida...luego vimos la tele...y...me abrazó. Yo notaba algo raro en él...en fin, yo no kería nada serio. Me miraba fijamente....¿sentiría lástima por mí?-me pregunté. Me dijo : "you are so sweet"...y me hizo un gesto que me dejó...sin palabras...Hizo que mi cuerpo empezara a temblar, me puse rojo de la emoción...y me plantó un beso...y ...pasamos una noche muy bonita.
Es raro asimilar todo lo que me decía en esa noche...casi podía entenderlo. Lo hacíamos tan real que parecía que de verdad nos queríamos. Por un momento pensé que él y yo...acabaríamos juntos xD pero si hay algo que he aprendido siendo scort es que el trabajo no hay que mezclarlo con lo personal, así estés a un paso de aquello. Soy muy profesional ^_^ jeje
Él me decía cosas muy dulces y bonitas...me hacía sentir muy especial, era el mejor cliente del año! jeje Veis? es que estas cosas también tienen sus emociones. Lo malo es que estuve a un paso de estar enamorado. Era muy wapo ...Podía entender por qué hacía eso y en su caso, era por su soledad. No os contaré su historia...porque ésta es mi historia, no la suya xD
Al día siguiente...me levanté de la cama muy pronto, me di un baño...encendí el ordenador y puse música. Se levantó, con su cuerpo musculado y unos boxers diesel, y me preguntó si ya me iba...yo le dije que sí y luego me dijo : "puedes ir a por tabaco?" y me dió un billete de 200 y me dijo luego:"kedate con el cambio" y luego me dijo : "te prepararé algo de desayunar mientras"...y yo me quedé con la boca abierta...fui a por tabaco ( que lo compré con mi suelto que tenía)...y...regresé a su casa...tomé desayuno con él mientras hablábamos un poco de arte...y...luego me dio un beso, y me fui.
Fue bonito pasar la noche con él. Estuve reflexionando en el metro camino a casa...La gente joven estaba de regreso a sus casas...toos borrachos y soñolientos, con olor a alcohol y tabaco...
Era día domingo...y me fui a Príncipe Pío, donde me compré una gargantilla con un símbolo parecido al fuego que más tarde lo usaría sujeto al cuello como símbolo de mi forma de vida, tan cambiante e inexplicable como el fuego, tan hermosa por fuera pero ardiente por dentro, tan ardiente que hasta podría dañarme. Ese simbolo lo usaría señido al cuello cual esposas en las muñecas del prisionero. También me compré un brazalete blanco, símbolo de mi aparente pureza.
Regresé a casa...y le dije a mi madre que me había ido de marcha con unos colegas del instituto. Le dije que había conocido a un tío en una discoteca, con el que desayuné...y quien me regaló lo que yo mismo me había regalado con el dinero que había conseguido en la noche.
Borré mis perfiles, eliminé mi cuenta del hotmail y apagué mi mobil durante días. No quería volver a saber nada de Ben, el australiano que por poco se llevó un trozo de mi corazón. No podía volver a verle, porque significaría rendirme a sus encantos y ahí sí que me enamoraría de él de verdad. Y tenía mucha vergüenza de haberle conocido como scort.
Hubiese preferido haberle conocido como un tío normal, que tiene amigos con los que reirse y hacer bromas tontas, con quienes se va de marxa, o con quienes queda después de clase para hacer los deberes o para ir al cine; o el típico tío que lee periódicos o libros en el metro escuchando música clásica en el mp3, o el tío que los sabados regresa a su casa todo pedo para que luego sea recibido con cuestiones de su madre, molesta y preocupada, y para terminar durmiendo en su cama, soñando con la persona que conoció aquella noche con una sonrisa boba en la boca, con la persona con la que bailó, con la persona de la que se enamoró. Y al mismo tiempo preocupado para no quedarse dormido, para no llegar tarde a la barbacoa familiar tan típica de los domingos. Pero no, no fue así, porque no soy ésa típica clase de tío: no tenía un grupo de amigos con los que quedar despues de clase para hacer deberes o para ir al cine, no solia leer en el tren porque me aburría y me daba sueño, no salía de marcha porque no tenía amigos con quienes poder ir, no tenía una madre que me cuestionaba lo suficiente como para creer que estaba preocupada o molesta por no haber ido a dormir la noche anterior, de hecho creo que ella pensó que estaba en casa porque normalmente siempre estoy en mi habitación; y ni mucho menos tengo barbacoas familiares los domingos...Yo era el típico tío tímido e introvertido, que no era capaz de expresar hacia los demás sus más recónditos sentimientos, era el típico tío que no estudiaba sus materias por su falta de concentración en el mundo "real", era el típico tío melancólico que huía de todo: amigos, relaciones personales, etc,. para luego no tener que sufrir decepciones, era un simple tío de 18 años que parecía un menor ante la vista de cualquiera, inexperto e ingenuo, un tío que se acostaba con hombres por dinero y por olvidar lo que pasaba a su alrededor hasta incluso en su propio interior. Era un tío que dejaba de lado mi propia personalidad y me perdía en la de otros, actuaba y me inventaba historias. Las lágrimas me las dejaba para más tarde, para limpiármelas con mis sábanas, en medio de la oscuridad de la noche, de mi habita. Sólo era un pequeño scort que se inició a los 17 años para experimentar otra forma de vida, para tener nuevas emociones, y para ahorrarse muchos disgustos por parte de sus padres. Era un tipo perdido en una enorme ciudad, sin saber qué hacer o cómo actuar, qué pensar...o cómo jugar...
Por eso esa historia con el australiano terminó así. Me cambié de chip y kemé el que tenía. Me prometí dejar el oficio durante algún tiempo, y tratar de ser una persona normal. Una persona en la cual alguien pudiese ver la persona que soy de verdad.
Me había hecho daño a mi mismo...y eso sí que no me lo podía permitir. Prometí no volver a hacerlo. No volver a engañar, tanto a otros como a mi persona. Me prometí más respeto hacia mi mismo hasta cuando sea necesario.
Así, una noche me atreví a salir a Chueca solo. Conocí a mucha gente con la que luego me acoplé. Conocí a gente por internet, quedé con ellos para salir de marcha... ¡ una de verdad !...y estuvo bien.
Estar en segundo de bachillerato no se me daba tan mal....estaba a un paso de cumplir con mis metas.
Más tarde todo esto haría que me convirtiese en la persona que soy ahora, y en conocer a la persona con la que estoy ahora...
